Decepcionante. Solo así puede ser calificado el estreno de Ferrari en el Mundial de Fórmula 1. Después de los test de pretemporada parecía evidente que Ferrari iba a estar un escalón por detrás de Mercedes, pero el GP de Australia ha demostrado que entre ambos equipos no hay uno, sino unos cuantos escalones de diferencia.
Nico Rosberg le ha sacado 35 segundos a Fernando Alonso en la línea de meta, una distancia injustificable para Ferrari, que ha recordado la superioridad que tenía Red Bull en temporadas pasadas, entre medio y un segundo por vuelta. Una ventaja abismal.
Solo un dato, Rosberg ha marcado la vuelta rápida de carrera con un crono de 1:32.478 en la vuelta 19 y, aunque el mejor giro de Alonso se ha quedado a solo 138 milésimas de ese crono, el asturiano lo ha firmado en su vuelta 56. Es decir, Alonso se ha quedado a 138 milésimas de Rosberg, pero el asturiano con el depósito vacío y el alemán cargado de combustible.
Pero los problemas de Ferrari no se terminan en Mercedes porque la carrera de Australia también ha demostrado que, a día de hoy, hay otros tres equipos por delante suyo: McLaren, Red Bull y Williams.
McLaren ha colado sus dos monoplazas en el podio, con buen ritmo y fiabilidad, y Valtteri Bottas ha dejado claro que el Williams también podía haber peleado por ese podio, un objetivo inalcanzable para el Ferrari. Red Bull, por su parte, cuenta con un monoplaza muy rápido y solo necesita minimizar sus problemas mecánicos para volar en la pista.
Ferrari estaría en estos momentos a la par que Force India, como ha quedado claro cuando Alonso ha sido incapaz de adelantar a Hulkenberg pese a contar con la ventaja del DRS, y solo un peldaño por delante de los Toro Roso.
Tras lo visto en Australia, podríamos establecer la siguiente jerarquía de poder en la parrilla, con Ferrari en quinta posición:
1. Mercedes
2. McLaren
3. Red Bull
4. Williams
5. Ferrari-Force India
6. Toro Rosso
7. Sauber-Marussia-Lotus-Caterham
Lo dicho, Ferrari ha suspendido en su inicio de temporada y tiene la obligación de mejorar para el próximo GP de Malasia.
PD. Lo único positivo han sido los abandonos de Hamilton y Vettel, teóricamente los dos grandes rivales de Alonso por el campeonato. Aunque está claro que no se puede ganar un Mundial esperando que tus rivales abandonen siempre… Y me olvidaba, también ha sido positivo comprobar que los antialonsistas estaban un pelín equivocados cuando preconizaban que Raikkonen iba a vapulear a Fernando en Ferrari.