Muchos nervios había en el box de McLaren (y muchos tenía yo, para qué negarlo) ante el reto de afrontar la primera calificación de la temporada. Un varapalo como el del año pasado habría sido muy difícil de digerir y seguramente habría puesto en entredicho el futuro del equipo.
Pero el nuevo McLaren MP4-31 ha respondido bien, cumpliendo con las simulaciones más optimistas que barajaban en Woking, y ha superado el examen: es fiable y su ritmo, razonablemente bueno.
Alguno dirá que salir en el puesto 12 de la parrilla no es para tirar cohetes, y eso es evidente, pero en las simulaciones de McLaren ese P12 de Fernando Alonso figuraba en la parte más alta de la horquilla que barajaban los ingenieros. Y hay que tener en cuenta, que el año pasado el McLaren destrozaba siempre las simulaciones por la parte baja de la horquilla.
Quiero decir con esto que el McLaren por fin empieza a cumplir en la pista las previsiones de los ingenieros, una condición indispensable para seguir evolucionando y que el año pasado no se dio en toda la temporada.
Además, si analizamos al detalle la calificación, veremos que los tiempos de McLaren con neumáticos nuevos han sido bastante competitivos. Podríamos decir que el MP4-31 ha dejado por fin el grupo de cola (Manor, Haas, Sauber y Renault) y está muy cerca de los tiempos de la zona media (Force India, Williams, Red Bull y Toro Rosso). Un escalón por delante estaría Ferrari y 200 escalones por encima, Mercedes.
En McLaren están convencidos, además, de que el MP4-31 será un coche más competitivo en carrera que en calificación, así que mañana podemos divertirnos en Melbourne. Esto ha comentado la escudería británica:
“Después de unos test de invierno no concluyentes, tanto Jenson como Fernando han declarado que el MP4-31 ha dado un paso significativo en cuanto a ritmo, ofreciéndoles la confianza necesaria para poder apretarlo al límite. Con un despliegue mucho mejor, encaramos la carrera de mañana con ganas de demostrar aún más nuestro potencial”
El balance que han realizado en Honda es aún más positivo, ya que se veían capaces de entrar en Q3:
“El rendimiento de hoy muestra un gran progreso desde los test de Barcelona y hemos rodado de forma consistente. El nuevo formato de calificación y la asignación de neumáticos nos lo ha puesto complicado a la hora de diseñar la estrategia y, aunque tenemos el potencial de clasificarnos para la Q3, hemos terminado en P12 y P13”
Aunque siempre el mejor balance es el que hace Alonso. El asturiano no se cortó el año pasado al comparar su motor con el de un GP2, pero ahora su discurso ha cambiado:
“El coche ha estado fantástico. Me he sentido muy cómodo con su rendimiento durante todo el fin de semana. Hemos sido más competitivos de lo esperado y ha sido una grata sorpresa. Tenemos muchas piezas nuevas para las próximas carreras, así que soy optimista porque esperamos ser más fuertes”
Sorpresa positiva ha sido también el rendimiento de los Toro Rosso, en estos momentos tercera fuerza en la parrilla. Y buen trabajo el desplegado por Carlos Sainz, que, aunque saldrá por detrás de Max Verstappen por una mala estrategia de neumáticos, ha logrado en Q2 mejor crono que el holandés en Q3. Como dice Carlos, un detalle que la prensa y los flashes suelen obviar cuando elogian a Max, pero que no pasa desapercibido en Toro Rosso.
PD. No puedo finalizar sin decir que el nuevo sistema de calificación es una BASURA y lo visto en la Q3 con la pista vacía a falta de dos minutos para el final ha sido un esperpento. En Bahréin volveremos seguramente a la calificación convencional.